CONTENIDO ESCRITO VÍDEO YOUTUBE: "El hombre en busca de sentido - Viktor Frankl. ¿La vida tiene algún sentido? Logoterapia y libertad de elegir" por Johannes Camillus





1.      ¿Cuál es la teoría de Viktor Frankl? La logoterapia es la teoría por la cual Viktor Frankl, médico psiquiatra y psicólogo vienés, es mayormente reconocido. La palabra logoterapia viene del griego λóγος que significa: tratado, estudio y θεραπεία (therapeia o tratamiento), viene del verbo θεραπεύειν (therapeuein o cuidar, atender, aliviar). Pero lógos tiene un amplio significado como hablar, razonar, argumentar; discurso, instrucción, pensamiento, SENTIDO, propósito y también espíritu.

2.      ¿Qué es la logoterapia? Es una psicoterapia enfocada hacia el futuro, así como sus valores y sentido, su método es introspectivo más que retrospectivo. La terapia está centrada en el sentido, mas no en el significado. El paciente se enfrenta al sentido de su vida, confrontando su conducta versus ese sentido: no se alimenta su egocentrismo. Para Frankl, éste pretende evitar su responsabilidad vital y por ello es necesario “despertar su conciencia al sentido de la vida es el fundamento para sobreponerse a la neurosis” (126).

3.      ¿En qué consiste la logoterapia? La logoterapia, o la Tercera Escuela de Viena de Psicoterapia,  se encamina hacia el sentido de la existencia humana y la búsqueda de su sentido por parte del hombre. Su primer postulado es “La primera fuerza motivadora del hombre es la lucha por encontrar sentido a su vida” (126) o voluntad de sentido. Esto sin embargo es diferente al principio de placer (a la voluntad de placer) del psicoanálisis freudiano.




4.      ¿Por qué es importante la búsqueda de sentido en el ser humano? La búsqueda de sentido de la vida en el ser humano es una fuerza primaria y no una racionalización secundaria. Su sentido es único y específico de cada individuo, cada uno tiene que encontrarlo en el mundo y no por satisfacción de la propia psique.  No se inventa, y hallarlo implica que el significado satisfaga su voluntad de sentido: es una cuestión de hecho, factual, no de fe ni abstracto. Se necesita entonces “algo” por lo cual vivir, cada uno tiene algo que hacer o cumplir; nadie puede ser reemplazado de su particular función y no puede tampoco repetirse, la tarea del individuo es única. La vida entonces interroga al hombre, lo cuestiona y es él quien responde con su propia vida, pues cada uno tiene gran responsabilidad de contestar a esta pregunta.

 

5.      ¿Frustración existencial versus conflicto o crisis?

La frustración existencial se da cuando alguien no se realiza, lo cual desencadena una neurosis: Neurosis noógena (noos, mente) surge en individuos por la falta de sentido de sus vidas, pero quien lo ha alcanzado probablemente no desarrolle ninguna neurosis. Esta surge de problemas existenciales (o espirituales) y en ella se frustra la voluntad de sentido: o la fuerza que motiva al hombre a encontrar el sentido de su vida. Diferente a la Neurosis psicógena que es de origen somático y psíquico, su origen está en la psique

Frankl admite que es necesario que el individuo tenga conflicto, pues hace parte del espectro de posibilidades de las cuales se puede vivir. Además aclara que dudar del sentido o afirmar el sinsentido de la vida no es una enfermedad, “la frustración existencial no es patológica ni patogénica” (131), es decir que sea enfermedad o cause una dolencia. Si hay una angustia existencial, no hay una enfermedad. Es necesario pues guiar al paciente a través de su crisis existencial hacia una transformación interior.

El hecho de que el hombre comience a buscar un sentido (o sentidos) puede proceder de una crisis (pero no de un desequilibrio) y ello es necesario para la salud mental, para la transformación del individuo, para la circunstancial realización del ser humano.

Frankl señala que es errónea o peligrosa la idea de homeostasis (concepto biológico que se refiere a la propiedad de los organismos de mantener la condición interna estable, compensando los cambios del entorno), es decir, un estado sin tensiones, en equilibrio biológico. El hombre entonces debe esforzarse y luchar por una meta significativa.

6.      ¿Qué es el vacío existencial? La falta de sentido de vida, un estado de tedio en el individuo no conoce cuál es su tarea en el mundo. Las tradiciones han perdido su peso en la conducta, se han diluido rápidamente. La humanidad se debate entonces entre la tensión y el aburrimiento, pues muchos no saben qué hacer con su tiempo libre. Por ejemplo, los fines de semana y los domingos, según Frankl, son importantes pues las tasas de alcoholismo, entre jubilados y ancianos, las tasas de la delincuencia juvenil.

El hecho de no encontrarle sentido a la vida causa frustración, lo que lleva a que el ser humano compense con la voluntad de poder (no nietzscheana), es decir, el deseo de tener dinero. El vacío causado por la carencia de sentido se llena con la voluntad de placer, de lo cual Frankl afirmará: “Y eso explica que la frustración existencial suela provocar un desenfreno libidinoso, e incluso que esas pulsiones de la libido se mezclen con las agresivas” (136). Si se dota de sentido el ‘vacío existencial’ se previene una recaída, pues aquí el individuo tiene una meta, una razón.

No existe un sentido de la vida universal, para todos, pues este varía de individuo a individuo, permuta “de un día a otro y de una hora a otra” (136). Importa entonces el sentido de la vida de un individuo en un momento en particular, no está determinado y es circunstancial.

7.      ¿Libertad versus Responsabilidad?

Para Frakl la libertad es la que le permite al individuo usar su capacidad de elegir, escoger o rechazar algo, completando sentido o rechazándolo. Frank sugiere que debe remover de sí falsos valores (desenmascarse), por ello “el desenmascaramiento o la desmitificación finaliza cuando el psiquiatra encuentra un valor auténtico y genuino, el deseo de una vida repleta de sentido” (128). La libertad es la cara negativa (que puede convertirse en arbitrariedad), la responsabilidad la cara positiva. Ante ello la libertad no debe afectar nuestra responsabilidad frente a nuestra vida y la de otros.

Para la logoterapia hay un imperativo categórico y es el de la responsabilidad: “Actúa como si vivieras por segunda vez y la primera lo hubieras hecho tan desacertadamente como estás a punto de hacerlo ahora” (137), lo que invita a imaginar el presente como pasado y que este se pueda corregir. Con responsabilidad el hombre se enfrenta a la finitud de la vida por medio de una finalidad personal y existencial.


El logoterapeuta acompaña al paciente a tomar conciencia de la responsabilidad que tiene con su propia vida, no hace juicios de valor, pues el individuo es el responsable de juzgar su vida. La verdad se impone entonces por sí misma. El paciente decide si interpretará su vida con responsabilidad, ante la sociedad o ante su conciencia.

8.      ¿Qué es ser hombre o el ser humano? Es dirigirse hacia algo o alguien distinto a uno mismo sea para: realizar un valor, alcanzar un sentido o para encontrarse con otro ser humano, puesto que al olvidarse de sí mismo, al entregarse a una causa o a una cosa más amada, el individuo se vuelve más humano y perfecciona sus capacidades. Es el ser que se autotrasciende. Pero si el hombre se dirige más hacia la autorrealización “más se le escapa, pues la verdadera autorrealización es el efecto profundo del cumplimiento del sentido de la vida” (139). La autorrealización no es un fin, pero es el fruto legítimo de la transcendencia.

9.      ¿Cómo se logra hallar el sentido de la vida? Cambia continuamente, nunca cesa. Se descubre de 3 modos:

1.      Realizando una acción.

2.      Aceptando los dones de la existencia, que son: la conmoción interior ante el arte, el esplendo de la naturaleza y el amoroso calor de otro ser humano (o amor). Según Frankl es la única vía para llegar a lo más profundo de la personalidad del hombre y así se conoce la esencia del que se ama, se contemplan sus rasgos esenciales, se revelan su potencial, es decir, lo que no ha sido revelado. “Mediante el amor, la persona que ama capacita al amado de actualizar sus posibilidades ocultas. El amor consigue que el otro realice su potencialidad personal” (139).

3.      Por el sufrimiento.

Conclusiones

La preocupación fundamental del hombre no está en gozar del placer y evitar el dolor, sino hallarle un sentido a la vida. Según esto, el hombre está dispuesto a asumir el sufrimiento si este tiene sentido. Sin embargo este no es necesario para encontrar un sentido a la vida, pues “el sentido es posible sin sufrimiento” (141) y para que adquiera sentido debe ser inevitable y necesario.

Frankl señala que la infelicidad no es un desajuste de la persona, sino que puede ser el sistema de valores el responsable de que la desdicha se aumente y no permita la felicidad.

Hay problemas metaclínicos (que transcienden el quehacer de la clínica psicológica), Frankl reconoce que hay pacientes con problemas de carácter humanos que con síntomas neuróticos. A lo que sostendrá: “el médico ha de atender a cuestiones humanas y filosóficas más que a conflictos emocionales o síntomas patológicos” (143).

La curación está relacionada con la autotrascendencia, es decir, ir más allá uno mismo, sea por medio de la risa, ridiculizando las obsesiones, enfocándose en una pasión o en alguien. La libertad del hombre está en asumir una actitud pertinente, útil, frente a los condicionantes biológicos, psíquicos y sociológicos, puede estar por encima de ellos por medio de sus decisiones.

Tal vez aprendiendo a reírse de sí mismo, se pueda gobernarse a uno mismo, curarse.

Frankl propone asimismo una psiquiatría más humanizada, puesto que puede haber un psicótico incurable que jamás será útil, pero conservará siempre su humanidad.

Una persona está  entonces más allá de su mente: con su máquina mental atrofiada, sigue siendo una persona: detrás de la enfermedad persiste un ser humano.

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